miércoles, 11 de noviembre de 2015

LOS DIVORCIJOS

Dícese de aquellos pertenecientes al  género masculino que han obtenido el divorcio asociado a la  guardia conjunta de la prole. Otra de las singularidades de esta especie es que han de haber residido en la estancia del sagrado matrimonio una larga temporada con final feliz: "ella" se fue con otro.



Y es aquí dónde empieza a surgir la nueva e impresionante especie!!
En un primer momento, les cuesta un montón insertarse en el mundo de la soledad, diría incluso que sufren como nadie, ya que otra de sus características es que en su época marital se habían dedicado única y exclusivamente a las necesidades de su esposa, abandonando cualquier otro tipo de vida social (calzonazos). 

Tras los mares de lágrimas y con una cierta adaptación al entorno, estos seres empiezan por cuidar extremadamente su cuerpo y mudar armarios, muchos incluso se atreven a volver solos a Pull and Bear!!

 Y... poco a poco se diluyen esas estupendas y laboriosas barrigas cerveceras de la felicidad... y aparecen las depilaciones de entrecejos y demás... 

y... en está vorágine estos mozos desarrollan el olfato y descubren que de nuevo son observados, aunque sea de reojo, por las del género femenino: PELIGROOOOOO!!!!


Esta nueva situación los hace infinitamente felices, porque una de las razones de apego a sus exseñoras enraizaba en la elevada pérdida de autoestima asociada al aumento proporcionado de su abdomen y a la disminución (también proporcionada) de sus cabelleras.
Y así, pasito a pasito, descubren de nuevo su olvidada  virilidad y su ego masculino desarrolla musculatura...

 Se hace preciso comentar también, ya puestos a describir minuciosamente esta especie, que en un primer momento, los divorcijos procuran unirse a la primera mujer con la que establecen contacto ya que su desesperación y terror a la soledad asoma de vez en cuando. Sin embargo, la aventura de descubrir que de nuevo "están buenos", les produce un ardor venal tan fuerte que les  resulta verdaderamente imposible centrarse en una sola mujer.
Cabe destacar a mayores,  que otra de las fuerzas impulsoras de la voluntad de estos divorcijos, es que tienen el 50% de responsabilidad en la custodia de sus hijos, detalle importante que los lleva a ganar seguridad y sentirse menos solos. Aunque sólo sea por estar más entretenidos y cocinar macarrones con tomate tres veces a la semana.


La edad también es un factor que influye favorablemente en el comportamiento de la citada especie, ya que a todo hombre se le incrementa proporcionalmente la necesidad de seducir, cortejar, copular... según va cumpliendo años, y sepan que no es nada físico, simplemente es el ansia indecente que genera el correr del calendario:"pitopausia".


Finalmente estos elementos, más ocupados que en tiempos remotos,(trabajo e hijos), encuentran otra forma de satisfacer sus enrevesadas necesidades desde el sofá... Es aquí dónde su vida de soltero se convierte en lo más parecido al paraíso: sumamos las redes de contactos a la tv, la comida china y telepizza!!!!!!!!!


MARAVILLOSO!!!! EL MUNDO EN SUS MANOS!!!!


Yo de mayor quiero ser divorcijo!!!!!


Reacciones:

3 comentarios:

  1. Magnífico artículo lleno de retranca y realismo!! Divorcijos estáis fichados!!

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar